The children of our age
El sentimiento de no pertenecer me abrumaba; constantemente me imaginaba en otro lugar, imaginaba los cafés que visitaría, las montañas, el frío, el mar, la ciudad, las luces, las oportunidades y a veces vivía en mi mente, en la posibilidad y recordaba el sentimiento de estar ahí, de caminar las calles, de explorar la ciudad, de ver los bosques y se sentía más asequible la eventualidad de encontrar mi lugar...
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