FOREVER
Estos días me ha costado mucho trabajo aceptar las renuncias que he hecho; me he reprochado una y otra vez aún no haber alcanzado lo que estaba en mis planes para este momento.
Hay días donde hay más luz y me gusta saberme donde estoy, sin embargo, los otros días hay tristeza y duelo, sigo aprendiendo a dejar ir lo que fue, a aceptar que la persona que era y donde estaba ya no existe, a entender que las decisiones acarrean consecuencias y que estar aquí y ahora fue mi elección.
Estar aquí ha desatado el caos que habita dentro de mi, me ha mostrado una parte de mí que es muy vulnerable y que debo de admitir, no me gusta. Una parte que no lo tiene todo bajo su control, que se siente pérdida, frustrada que está intentando descubrir quién es realmente y a dónde quiere ir.
No lo entiendo, cuando estaba lejos quería estar cerca y estando cerca solo pienso en estar lejos, en huir. No sé si la vida que tengo en estos momentos era la vida que imaginaba para mi. Me siento contradictoria en tantos aspectos, sigo aprendiendo que el negro y el blanco pueden coexistir, que los matices existen y viven en mi.
Me queda el consuelo del futuro, en el que todo cambia y puede mejorar.
Comentarios
Publicar un comentario