Ti prego amami
Hoy me han invadido tantos pensamientos que he decidido tomar un break y escribir. Es difícil plasmar lo que no alcanzas a comprender, pero hacerlo es lo único que me permite intentar entender un poco mejor lo que pasa dentro de mí.
Me rehuso a estar peleada con mi presente, a vivir con un pie en el futuro, a cerrar las puertas que hoy se abren porque no logro encontrar mi lugar, pero ¿cómo encontrarlo? nunca me había sentido tan inestable, tan frágil y a la vez tan pesada, tan cansada. Depósito mi esperanza en el futuro, anhelando que lo que hoy siento sea pasajero, que con el paso de los días y meses, la incomodidad se desvanezca y sea un agridulce recuerdo de los momentos que hoy vivo.
He sentido mayor pesadez los últimos días, el peso ha sido tanto que incluso algunas veces he querido quedarme tirada en la cama, pero lucho contra el, me lo quito de encima, lo pongo a un lado y me repito a mí misma que no me puedo dejar vencer, que una vez más, es momento de ser fuerte.
Sabía que cambiarían cosas a mi alrededor, que mi rutina sería distinta, que tendría que renunciar a lo conocido y aventurarme, sabía que habrían sacrificios, pero no estaba lista para lo que causarían dentro de mí, no estaba preparada para enfrentar la tristeza que todo ello traería.
Tristeza que día con día abrazo más y reconozco como mi visitante aunque no niego que su presencia me incomoda y en mis adentros, quiero que se vaya lo más rápido posible, que me abandone y que cuando vuelva, sea por muy poco tiempo.
Comentarios
Publicar un comentario